Portada de la edición 69 de Indeva Letter: El trabajo empieza cuando se entrega

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El trabajo empieza cuando se entrega

Un cliente que vuelve, otro que reaparece después de meses, y por qué la postventa es la mejor prospección

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Entre fines de julio y mediados de agosto de este año me pasaron dos cosas parecidas.

Un holding que había dejado de responder durante meses me escribió para lanzar su web. Y pocos días después, un cliente con el que ya habíamos trabajado volvió a buscarnos.

Las dos quedaron en mi journal. Sobre la segunda escribí que, lejos de emocionarme, solo estaba agradecido por la oportunidad de trabajar con él otra vez. Y al día siguiente, a punto de cerrar, anoté esto: lo importante que es la entrega del servicio, para que alguien vuelva a querer contratarte.

La venta no termina en la firma

Hay una forma de pensar un servicio donde la venta es el final y la entrega es un costo. Y hay otra donde la entrega es el comienzo de la próxima venta.

Tengo anotada una idea para un video sobre esto: lo importante del proceso de postventa, seguir fidelizando al cliente y que funcione como palanca para más clientes, para referidos, para el marketing. Y en una conversación de socios de 2025 escribimos una línea más corta: el cliente tiene que enamorarse del servicio.

Otra nota de esa época lo dice en términos de venta: la segunda venta es más fácil que la primera. Pero solo existe si la primera se entregó bien.

Antes y más de lo prometido

El primer cliente industrial grande con el que trabajamos, una empresa de más de cincuenta años, me dejó dos reglas.

La primera: poner la relación con el cliente por encima de los entregables.

La segunda: entregar antes de lo prometido, y entregar más de lo prometido.

El silencio no es un no

Con el holding que reapareció anoté otra cosa: lo importante que es la confianza y la entrega del servicio, darlo todo por el cliente. Y también confiar, mantener la visión, confiar en el proceso.

Una empresa industrial tiene sus tiempos. Un cliente que deja de responder no siempre es un cliente perdido. A veces es una prioridad que cambió por un tiempo, o una decisión que todavía no llegó a la mesa del que firma. Lo que hiciste bien antes del silencio es lo que te trae de vuelta después.

Celebrar después de cerrar

Hay otra regla que anoté esas mismas semanas, porque ya me había pasado varias veces entusiasmarme antes de tiempo: si hay que celebrar, se celebra una vez cerrado. No con la especulación. Mantenerse tranquilo y en el eje.

En mis notas de El Almanaque de Naval Ravikant subrayé una línea que va en esa dirección: "Cuanto más deseo que algo funcione de una manera x, menos probable es que sea la verdad."

La regla salió de haberlo vivido varias veces.

En una fábrica pasa lo mismo

Cualquier fabricante de equipos lo sabe: la máquina se vende una vez; el servicio técnico decide si te compran la segunda. El repuesto que llega a tiempo, el técnico que atiende el teléfono, el seguimiento después de la puesta en marcha. Nada de eso figura en la cotización, y es lo que más pesa en la próxima.

En una frase: la mejor prospección es un cliente que quiere volver a contratarte.

¿Qué pasa en tu empresa el día después de que un cliente nuevo recibe su primer pedido?

PD: Las dos escenas tienen algo en común: empezaron con un cliente con el que ya había una relación.

Soy , socio fundador de Indeva. Somos consultores de empresas industriales: desarrollamos su estrategia e instalamos su sistema comercial. En Indeva Letter escribo sobre método, industria y la forma de pensar con la que trabajo.

Para llevarse material de trabajo, están los recursos.

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