Portada de la edición 58 de Indeva Letter: Liderar es compartir la máquina

Edición 58Criterio

Liderar es compartir la máquina

Lo que me dejó la pregunta de un desconocido sobre liderazgo, amabilidad y los tiempos del otro

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En junio de 2026, en el gimnasio, un hombre de unos sesenta años al que no conocía me hizo una pregunta: si yo era líder.

La pregunta venía de algo mínimo. Había visto cómo compartí una máquina con otra persona.

Lo anoté así en mi journal: "Fue un gesto normal, pero si me pongo a pensar, fui simplemente amable y comprendí sus tiempos."

Un gesto normal

No había dado una orden ni resuelto ningún problema. Había sido amable y había entendido los tiempos de otra persona. Y alguien que lo vio desde afuera lo leyó como liderazgo.

Solemos pensar el liderazgo como algo que se ejerce desde arriba: decidir, mandar, marcar el rumbo. Pero antes de todo eso, la gente decide si confía en vos. Y esa decisión se toma en gestos chicos, cuando nadie está evaluando nada.

Un título se puede dar en una reunión. La confianza no. Se acumula de a poco, en momentos que parecen no importar.

La fórmula del carisma

Dos semanas después escribí una entrada sobre el carisma. Mi conclusión fue que es más simple de lo que parece: ir de frente, asumir tu responsabilidad, tener una comunicación directa y ponerte en el lugar del otro. "Eso es todo lo que necesitás para ser carismático."

En la misma entrada lo escribí como una ecuación: amable, más sonriente, más comprensivo, más una buena comunicación. Me gusta pensar las cosas así, despejando la X. Cuando algo se puede descomponer en partes, cada parte se puede practicar.

Y anoté algo que viví: por ser amable, pude ganarme incluso la confianza de personas a las que no les caía bien.

Preguntar más de lo que hablás

De aquella conversación en el gimnasio saqué tres lecciones: lo importante de salir y hablar con la gente, estar abierto a escuchar y reflexionar, y preguntar más de lo que hablás.

La tercera ya estaba en mi lista de conceptos de negocio: preguntá mucho, porque así ganás confianza. Junto con otras dos que van en la misma dirección. Respondé rápido, para no perder oportunidades. Y pedile un favor a otra persona, que también genera confianza, aunque parezca al revés.

A principios de agosto anoté otra cosa en la misma línea. Me había encontrado hablando con alguien en el gimnasio y después con alguien en la calle, y me di cuenta de lo importante que es practicar hablar. La comunicación también se entrena.

Sin enemigos

Una parte del liderazgo es lo que no hacés. En la entrada sobre el carisma escribí una pregunta: ¿de qué sirve ganarte enemigos? Pronto los dos van a morir y la pelea no habrá servido de nada. Además, nunca sabés cuándo esa persona podría darte una mano.

Es una idea estoica y también práctica. En un mercado chico, como el de la industria de una región, la persona con la que hoy discutís puede ser mañana el comprador, el proveedor o el que te recomienda.

En planta y con clientes

En una planta, compartir la máquina es literal. Hay turnos, hay prioridades, hay un equipo que depende de que el anterior deje la línea en condiciones. El supervisor que entiende los tiempos del otro turno construye algo que no figura en ningún organigrama.

Con un cliente industrial pasa algo parecido. Un dueño no confía solo en la mejor propuesta. Confía en quien responde rápido, pregunta antes de opinar, asume cuando algo sale mal y habla de frente. Eso se nota mucho antes de firmar.

Y dentro de un equipo chico, como el nuestro, vale igual: el que respeta los tiempos del otro rara vez necesita imponer los suyos.

En una frase: liderar no es ocupar la máquina; es entender cuándo le toca al otro.

¿Qué gesto chico de alguien con quien trabajaste te hizo confiar en esa persona?

PD: Aquel hombre también me habló de un equilibrio difícil: no volverse un engreído. Quedó anotado en la misma entrada.

Soy , socio fundador de Indeva. Somos consultores de empresas industriales: desarrollamos su estrategia e instalamos su sistema comercial. En Indeva Letter escribo sobre método, industria y la forma de pensar con la que trabajo.

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